Trabajo Doméstico

Trabajadores con derechos

Luego de casi veinte años de lucha y movilización social por la igualdad y la no discriminación laboral de las trabajadoras domésticas, el Estado costarricense aprueba una reforma legal que les hace justicia: se logra la reforma al Código de Trabajo de 1943, mediante la ley N° 8726 del 2 de julio de 2009. Esta importante reforma tiene varios alcances:

  • define legalmente qué se entiende por trabajo doméstico;
  • se amplía el período de prueba a 3 meses (antes era de un mes); se regulan los plazos para el preaviso;
  • se establece expresamente la obligación patronal de aseguramiento de la trabajadora doméstica y de otorgarle un seguro de riesgo de trabajo;
  • el derecho a percibir el salario mínimo en dinero efectivo; el derecho a alojamiento y alimentación adecuados, estableciéndose que de ninguna forma el salario en especie forma parte del salario mínimo;
  • se establece que la jornada laboral ordinaria para trabajo doméstico es de 8 horas diarias (antes de la reforma la jornada era de 10 horas) y de 6 horas diarias cuando es jornada nocturna. Se hacen otras regulaciones importantes sobre las jornadas;
  • se hace referencia expresa a las vacaciones y a las incapacidades; y
  • se reitera sobre la prohibición de contratar laboralmente a personas menores de 15 años, de manera expresa se hace referencia a la prohibición de trabajo doméstico de este grupo etáreo, de conformidad con la legislación de niñez vigente, y se regula el trabajo de personas mayores de 15 y menores de 18 años de edad.

Estas reformas que aspiran a lograr la igualdad de trato y de derechos para las trabajadoras domésticas en nuestro país, deben ser ampliamente divulgadas para que sean una realidad, para que se respeten y se cumplan plenamente.

Con este objetivo, la Defensoría de los Habitantes elabora y entrega el presente material divulgativo sobre esta reforma, dirigido particularmente a las trabajadoras domésticas para que sean ellas las primeras en informarse sobre sus derechos laborales y sus derechos humanos; para que conozcan y divulguen los alcances de la reciente reforma legal y de esta manera puedan orientar sus acciones de contratación y defensa de sus derechos en general.

Esta publicación titulada “Somos trabajadoras con derechos!!”, tiene además el mérito de haber sido validada por un grupo de integrantes de la Asociación de Trabajadoras Domésticas (ASTRADOMES), organización no gubernamental sin fines de lucro que desde un inicio lidera la movilización social por la igualdad de derechos para este sector de trabajadoras. A ellas nuestro agradecimiento por compartir sus conocimientos y experiencias que enriquecieron el proceso de elaboración de este documento, esperamos que éste contribuya a divulgar la reforma y a promocionar los derechos humanos y laborales que ostentan las trabajadoras domésticas.

Ante todo, esperamos que el documento llegue a las mujeres y represente un aporte a sus procesos de empoderamiento y afirmación de sus derechos humanos.

¿Que Igualdad? ¿Que Derechos?

Las trabajadoras domesticas tienen derechos iguales a los que tienen las demás personas trabajadoras. Estos derechos son:

Derechos laborales de las trabajadoras domésticas

SALARIO MÍNIMO DE LEY

El salario es el dinero en efectivo que se paga por el trabajo realizado. El salario mínimo es el decretado por el Gobierno (Ministerio de Trabajo). Puede pagarse más dinero del salario mínimo, pero nunca menos.

En caso de que la trabajadora doméstica duerma en el lugar de trabajo, la o el empleador debe darle alimentación y habitación adecuada.

 AGUINALDO (TRECEAVO MES)

Es el pago de un mes completo de salario adicional, a que tiene derecho una trabajadora doméstica luego de 52 semanas (un año) de trabajo continuo.

Para calcularlo, se le debe sumar el porcentaje de salario en especie (que puede ser hasta un 50% más).

Si la trabajadora no tiene un año de trabajar, el aguinaldo que le corresponde es el proporcional al tiempo trabajado. Por ejemplo, si la trabajadora empezó a laborar en el mes de junio, en diciembre le corresponde un aguinaldo por el tiempo laborado por 5 meses.

El aguinaldo debe pagarse en las primeras semanas de diciembre.

Es un derecho irrenunciable: esto significa que el empleador o empleadora siempre debe pagarlo.

JORNADAS LABORALES DEFINIDAS

 Es el tiempo durante el cual la trabajadora doméstica realiza el trabajo. La jornada ordinaria es de 8 horas diarias.

 DERECHO AL DESCANSO DIARIO

 Es el derecho que tiene la trabajadora de descansar durante la jornada laboral. Tiene derecho a 1 hora de almuerzo.
 VACACIONES
 Derecho que se adquiere luego de 52 semanas (un año) de trabajo continuo, tiene derecho a 15 días de vacaciones. Las vacaciones no incluyen los días feriados de ley. El o la empleadora puede dar por adelantadas las vacaciones si es conveniente para ambas partes. Es un derecho irrenunciable.

 SEGURIDAD SOCIAL

 Es lo que se llama “estar en planilla” de la Caja Costarricense de Seguro Social. Se le rebaja un porcentaje del salario a la trabajadora y otro porcentaje lo aporta la o el empleador.

Como asegurada directa, la trabajadora tiene una serie de derechos: incapacidades, atención en salud, asegurar a sus familiares, licencia de maternidad y licencia de lactancia, pensión por invalidez, vejez y muerte.

Las trabajadoras domésticas tienen derecho a asistir a las citas del seguro sin que se les rebaje las horas ni el salario. Debe pedir comprobante de asistencia y entregarlo a la empleadora o empleador. En caso de enfermedad de los hijos o hijas debe acordar con el o la empleadora el permiso para atender situaciones de emergencia.

Las trabajadoras domésticas tienen derecho a una licencia de maternidad 1 mes antes del parto y 3 meses después del parto, recibiendo el 100% de su salario. Durante el embarazo, la licencia y el período de lactancia, la empleadora o empleador no puede despedirla, salvo que tenga una autorización del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

 PÓLIZA DE RIESGOS

 Es una póliza del Instituto Nacional de Seguros que cubre riesgos de trabajo. Es obligatoria en trabajo doméstico y la debe pagar el empleador o empleadora.

TRATO DIGNO Y RESPETUOSO

 Toda trabajadora doméstica debe ser trata de una manera respetuosa. Es un derecho humano. Está prohibido el maltrato verbal y físico, el acoso sexual, el acoso laboral ni la explotación laboral.

 PRESTACIONES LABORALES (LIQUIDACIÓN DE PREAVISO Y CESANTÍA)

Es el dinero que la empleadora o empleador debe pagar cuando despide sin justificación alguna a una trabajadora doméstica.

El despido por embarazo también es despido sin justificación y el o la empleadora tiene que pagar las prestaciones laborales y la indemnización de acuerdo con lo que establece la ley. El empleador o empleadora deberá pagarle, además de la indemnización por cesantía a que tuviere derecho, y en concepto de daños y perjuicios, las sumas correspondientes al subsidio de pre y post parto y los salarios que hubiere dejado de percibir desde el momento del despido, hasta completar ocho meses de embarazo.

Si se tratare de un despido de una trabajadora en período de lactancia, ésta tendrá derecho, además de la cesantía, a diez días de salario por concepto de daños y perjuicios. El preaviso lo paga cuando el empleador o empleadora despide a la trabajadora sin darle tiempo para que busque otro trabajo (la despide sin aviso previo)

El monto por prestaciones depende del tiempo laborado y hay que sumarle el salario en especie. El Ministerio de Trabajo hace el cálculo de las prestaciones de manera gratuita. Si la trabajadora renuncia con justificación, también tiene derecho a las prestaciones. La renuncia justificada puede darse cuando la trabajadora es víctima de maltrato, acoso sexual, falta de pago de salario y cualquier forma de incumplimiento del contrato por parte de la empleadora o empleador. En la liquidación, normalmente se incluye el derecho a aguinaldo y vacaciones proporcionales, en caso de que no se haya pagado. Aparte, se debe pagar el salario.

 


Todos estos derechos están reconocidos por la ley para todas las trabajadoras domésticas, pero no siempre les son respetados.

Esto se debe a que ha sido difícil que el trabajo doméstico sea valorado como un verdadero trabajo igual que los demás; y esto ha causado que quienes lo realizan sean tratadas de manera discriminatoria tanto para nacionales como para migrantes.

Es más fácil cambiar las leyes que las personas, por eso hay que estar informada para hacer reales los derechos.

De hecho, el trabajo doméstico era originalmente realizado por siervas y esclavas, de ahí viene que a las trabajadoras domésticas eran nombradas como “la servidumbre”.

  • Gracias a los avances en derechos humanos, actualmente es valorado cada vez más como un trabajo, con los derechos que él implica.
  • Y cada vez más se diferencia el trabajo doméstico de la servidumbre y de la esclavitud.
  • Desde hace muchos años, tanto la servidumbre como la esclavitud están totalmente prohibidas en nuestro país y son delitos.

Por eso, a quien contrata a una persona para que realice trabajos domésticos se le llama “el empleador” o “la empleadora”, y no “el patrón” o “la patrona”, ni “el amo” ni “la ama” como se le decía antes…

El hecho de que la mayoría de las personas que realizan trabajo doméstico sean mujeres, también es motivo de discriminación.

Hay quienes consideran que “las tareas” que realizan muchas mujeres en sus casas es una “obligación”, no es un trabajo. Y esa “obligación” es

  • Toda trabajadora doméstica sin discriminación alguna tiene derecho a averiguar, consultar, asesorarse y a obtener información actualizada sobre sus derechos laborales sin que ello implique que sea desleal con su empleador o empleadora.
    • También tiene derecho a preguntar y solicitar aclaraciones previamente antes de aceptar el trabajo
  • Toda trabajadora doméstica tiene derecho a su vida personal propia e independiente; tiene sus propios intereses, creencias, inquietudes y necesidades. No es una esclava.
    • Tiene derecho a la privacidad, a la intimidad y a decidir sobre su reproducción (si quiere tener hijos o no)
    • No tiene porqué soportar comentarios sobre su vida personal o íntima
    • Ni comentarios hirientes sobre su forma de ser, de hablar o de pensar
  • Toda trabajadora doméstica tiene derecho a comunicarse y estar en contacto con otras trabajadoras; a reunirse y a organizarse para defender sus derechos humanos y laborales.
  • Tiene derecho a denunciar ante los tribunales de justicia hechos que pudieran ser delitos cometidos en su contra.
  • Y a establecer demandas laborales para reclamar el pago de sus prestaciones laborales si fue despedida injustamente o si renuncia con justificación.
    • Estos trámites no requieren pago de abogado o abogada
    • El Ministerio de Trabajo ofrece asesoría gratuita sobre cálculo de prestaciones y consulta sobre los derechos
    • Tiene derecho a reclamar aún cuando no tenga documentos
    • Si tiene que irse del país, puede nombrar a una persona de confianza que la represente

¡El trabajo doméstico sí tiene límites!

Se cumple con tareas específicas

El trabajo doméstico es un servicio que tiene hora de inicio, hora de descanso y hora de fin. Se ejecuta en la casa de habitación de la empleadora o el empleador y consiste en realizar labores de:

  • cocina
  • limpieza
  • lavado
  • planchado otras labores propias de un hogar o de una habitación particular
  • cuido de personas (de común acuerdo y siempre que no implique suministro de medicamentos ni labores propias de enfermería)

La trabajadora doméstica tiene derecho a recibir instrucciones claras y precisas sobre el trabajo que tiene que realizar y a preguntar en caso de duda, sin que esto implique que no quiera o que no pueda realizarlo.

Estas actividades no deben generar lucro o ganancias económicas adicionales para la empleadora o empleador. Si generan lucro, deja de ser trabajo doméstico y debe ser pagado con otro salario.

Hay una jornada laboral, hay una hora de inicio y una hora de salida.

La jornada de las trabajadoras domésticas está definida en la ley y deben respetarse por la empleadora o el empleador, de lo contrario, se podría incurrir en jornadas extenuantes o incluso en explotación laboral.

Las jornadas se respetan también cuando las trabajadoras domésticas vivan en las casas donde laboran, esto evita que sean sometidas a trabajo sin límites.

El Código de Trabajo fue reformado recientemente (en el año 2009), para igualar los derechos de las trabajadoras domésticas con las demás personas trabajadoras.

Máximo 8 horas

Esta reforma se logró luego de muchos años de movilización y lucha de las organizaciones de mujeres y de instituciones públicas que lograron jornadas iguales a favor de las trabajadores domésticas.

La jornada del trabajo doméstico: 8 horas diarias

Ninguna jornada diurna ordinaria puede sobrepasar las 48 horas por semana

La jornada nocturna ordinaria es de 6 horas diarias y de 36 horas por semana

Jornada ordinariaDiaria Semanal
8 horas48 horas máximo
6 horas36 horas máximo

 

  • Con la reforma legal, si la empleadora o el empleador requieren de horas extras, debe pagarlas adicionalmente al salario mínimo.
  • Es legalmente posible trabajar horas extras siempre que no sean más de 4 horas en un día y que no sean permanentes (por eso se llaman extraordinarias).
  • Las horas extras siempre deben ser pagadas tiempo y medio.
  • Hay necesidades personales, por ejemplo el descanso.

En todos los casos, dentro del tiempo de trabajo efectivo, las trabajadoras domésticas tienen derecho, como mínimo, a 1 hora de descanso que normalmente es la hora de almuerzo.

Esta hora de descanso es un tiempo de reposo y de recuperación.

Puede disponer de ese tiempo para almorzar, dormir, ver televisión, leer, hablar por teléfono, salir a hacer un mandado (siempre que ello no implique dejar solos o en riesgo a niños o niñas que tenga bajo su cuidado).

Cuando se trate de jornadas inferiores a 8 horas diarias, pero superiores a 3 horas diarias, el derecho al descanso será proporcional a estas jornadas.

Por ejemplo, si la jornada es medio tiempo, la trabajadora tendría derecho a media hora de descanso.

Trato digno y respetuoso


El trabajo doméstico es una prestación de un servicio que no le da derecho al empleador o empleadora ni a ningún miembro de la familia a pedir favores sexuales a cambio; ni a obligar a soportar comentarios, insinuaciones ni contactos sexuales o físicos en el lugar de trabajo que atenten contra su dignidad.

La explotación laboral, el maltrato y el acoso laboral y/o sexual u otros actos que causen daño a las trabajadoras domésticas son graves violaciones a los derechos humanos.

Estos actos no deben ser permitidos ni ignorados…

Deben ser denunciados ante las autoridades públicas a fin de proteger los derechos de estas trabajadoras y establecer la responsabilidad de quienes violentan sus derechos.

Muchas veces, las trabajadoras domésticas no tienen pruebas, por eso, es muy importante su declaración y hablar con otras personas sobre lo que está pasando…

Para obtener asesoría y protección de derechos

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social es la institución pública encargada de asesorar legalmente a las trabajadoras domésticas sobre sus derechos laborales.

  • Dirección: Hay oficinas en todo el país.
  • Teléfono central del Ministerio: 2257-8211

En el Instituto Nacional de las Mujeres hay dos oficinas:

El Centro de Información y Orientación (CIO) ofrece asesoría legal y psicosocial en temas como pensiones, asuntos laborales, así como capacitaciones, bonos de vivienda, becas e informaciones sobre subsidios y créditos para empresarias, entre otros.

Teléfonos 2221-8357 y 2258-3920

La Delegación de la Mujer ofrece asesoría legal en hostigamiento sexual, violencia sexual, trata de personas, violencia doméstica.

Ambas oficinas se ubican en el Centro de Atención del INAMU, situado de la entrada principal del Museo Nacional, 75 metros al sur, sobre el Bulevar del Circuito Judicial, San José.

La Defensoría de los Habitantes recibe e investiga denuncias contra las instituciones públicas que no tramiten o no cumplan con su obligación de asesorar y atender denuncias por violaciones a los derechos de las trabajadoras domésticas. También ofrece asesoría y materiales informativos sobre hostigamiento sexual.

Dirección: Barrio México, calle 22, avenida 7 y 11

Teléfonos 2258-8585 y 800-258-7474

Fax 2248-2371

Apdo. Postal P.O.Box 606-1005 Barrio México

Correo Electrónico defensoria@dhr.go.cr

Las FISCALIAS reciben e investigan denuncias por delitos de violencia sexual, agresiones físicas, lesiones, privaciones de libertad, retención de documentos, trata y tráfico de personas, servidumbre y otros delitos que pueden tener relación con el trabajo doméstico.

  • Hay fiscalías en todo el país
  • Teléfono central del Poder Judicial: 2295-3000

EL 9-1-1 servicio gratuito de emergencias está disponible las 24 horas para hacer denuncias por estos y otros delitos; también orientan sobre violencia contra las mujeres.

La Asociación de Trabajadoras Domésticas (ASTRADOMES) es una organización privada sin fines de lucro que trabaja en la promoción y defensa de los derechos de las trabajadoras domésticas. Ofrecen asesoría legal gratuita sobre derechos laborales, bolsa de empleo y capacitación.

  • Teléfono 2280-1646
  • correo electrónico astradom@racsa.co.cra